Puntos importantes en la práctica del Tai chi con espada

espada3En la familia Yang las secuencias de la espada aparecen documentadas de forma tardía. La primera referencia se encuentra en los manuales de Cheng Wei Ming, alumno de Yang Chen Fu y Chen Yan Ling que estudió con Tien Shao Ling, alumno de Yang Chien Hou y Ynag Shou Hou. Estos documentos guardan similitud con la secuencia actual. En relación al creador del estilo Yang, Yang Lu Chan hay escritos antiguos que destacan su extraordinaria habilidad a mano vacía y en el manejo de la lanza, pero no hay menciones a su destreza con la espada.

Centrándonos en el Tai Chi de espada del estilo Yang, éste tiene características propias que están basadas en la propia forma de mano vacía cuyos principios son aplicables.

El Maestro Fu Sheng Yuan cita en su libro “Instrucciones paso a paso del Tai Chi con espada” los puntos importantes de esta práctica.

Mantener la cabeza elevada con comodidad
Cuando practiques la espada de Tai Chi debes mantener la cabeza elevada para que el espíritu se eleve. La cabeza y el cuello deben estar elevados con comodidad, de manera natural y sin usar la fuerza. La mirada debe ser dirigida hacia afuera, directamente, como si mirases al horizonte. Esta debe ser concentrada pero viva. La boca no está ni abierta ni cerrada, con los labios sin apretar. Inspira por la nariz y expira por la boca de forma natural sin forzar la respiración.

Mantener el cuerpo derecho desde la coronilla hasta el cóccix
El cuerpo necesita estar derecho. Poner atención en la columna, especialmente en el cóccix. Cuando aprendes por primera vez es importante mantener el pecho relajado y la espalda elevada, dejando caer los hombros y la cintura suelta. Si no se crearán malos hábitos en estas áreas que serán difíciles de corregir. Si tu práctica es inadecuada, no obtendrás los resultados deseados, aunque gastes mucho tiempo y energía.

Hundir los hombros y los codos
Los hombros deberán relajarse y caer hacia abajo. Si los hombros están levantados, el chi se elevará y el cuerpo no será capaz de expulsar poder. Los codos estarán relajados y hacia abajo. Si los codos están elevados, los hombros llegarán a estar tensos. Los dedos deberán estar estirados de forma natural sin rigidez.

Muñecas
El correcto uso de las muñecas es de gran importancia en el Tai Chi de espada. La espada no debería estar sujeta demasiado apretada ya que de otro modo no se vería relajado y vivo. Es importante que tu agarre permita que la espada se mueva libremente. Una vez que sujetes la espada correctamente estarás capacitado para moverla naturalmente de acuerdo con tu intención. Si no, tu muñeca estará bloqueada y el movimiento de la espada será rígido. Al llegar al final de los movimientos que requieren poder como apuntando, cortando, rebanando y pinchando, necesitas poner el Jin* en la muñeca y apretar la empuñadura en el final. Cuando continúes a otro movimiento, tu agarre necesita estar relajado. Dependiendo de la situación, relaja o aprieta la empuñadura como sea necesario a lo largo de la Forma.

(*) El poder de Jin se desarrolla con la práctica siendo distinto a la fuerza dura. Solo se experimentará Jin cuando la práctica haya alcanzado un nivel de madurez.

Relajar la cintura
La cintura es el comandante del cuerpo. Si la cintura esta relajada y suelta, tus piernas estarán estables permitiéndote soltar poder. Cambios entre sólido y vacío se derivan del movimiento de la cintura. Si te falta poder en tus movimientos asegura que la cintura esta relajada y no inclinándose de ninguna manera.

espada4Distinguir sólido de vacío
Distinguir sólido de vacío es un principio fundamental de la forma de Tai Chi el cual se aplica igualmente a la espada. Si tu cuerpo se sienta en tu pierna derecha, entonces tu pierna derecha es sólida (está llena) y tu pierna izquierda esta vacía y viceversa. Cuando puedas hacer claramente esta distinción, tus movimientos serán ligeros, ágiles y sin esfuerzo. Si no tus pasos serán duros y torpes. Aunque se dice que una pierna esta vacía, el Jin no está roto. Esto significa que tu puedes retroceder, avanzar o cambiar tus pasos fácilmente.
Aunque una pierna este sólida debería no estar tensa con fuerza, pero estar llena y estable. Evita inclinar el cuerpo hacia delante o hacia detrás y perder tu centro.

Moverse como un gato
Siempre que te muevas hacia delante o hacia detrás, o cambies de dirección hacia la derecha o la izquierda, tus pasos necesitan ser ligeros y estables como los de un gato. Siempre asegura que la punta de los pies de la pierna llena toquen el suelo ligeramente.

Continuidad
Como en la forma de Tai Chi, cuando tu practicas la espada debes mantener una continuidad en los movimientos. Usa tu intención para liderar el movimiento y no la fuerza dura. Coordina cada parte de tu cuerpo. Busca la serenidad en el movimiento.
Necesitas poner atención en el brazo que sujeta la espada, en el otro brazo, en tus pasos y en tu mirada para que estén todos en armonía. Desde el principio hasta el final toda la Forma necesita ser tan suave como un soplo.

Velocidad
Cuando aprendes por primera vez es mejor hacerlo despacio que rápido. Igual que el aprendizaje de la Forma de Tai Chi, por atención para la exactitud del movimiento. Después de algún tiempo, cuando llegues a estar familiarizado con tu forma de espada, entonces puedes practicarla un poco más rápido. De cualquier modo, debes finalizar cada movimiento con precisión y correctamente. La velocidad necesita ser constante a lo largo de la forma, no repentinamente demasiado rápida con algunos movimientos y demasiado lenta con otros. Si no se entiende la velocidad correcta, la forma parecerá atropellada o pesada. Se necesitan aproximadamente tres minutos para hacer la forma.

Ser natural
Asegura que estas moviendo todas las articulaciones en cada movimiento. Mantente relajado y natural. No intentes contener o forzar la respiración. Tu boca y tu abdomen deberán estar totalmente relajados. Hay que evitar endurecer o usar la fuerza en los cuatro miembros y en la cintura. Todos los movimientos deberán verse vivos y con espíritu. La mente deberá estar tranquila y enfocada constantemente dirigiendo, incluso, el más pequeño movimiento.