Entrenando taichi de salud

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Se han escrito ríos de tinta virtual y ha sido siempre fuente de polémica la definición del taichichuan (taijiquan) en el contexto de la práctica actual. En su definición más estricta la práctica de la disciplina implica el entrenamiento de los aspectos marciales como algo necesario sin lo cual se convertiría en una actividad carente de lógica e interés.

Está claro el tai chi chuan es lo que es y otorga sus beneficios en salud si se practica en su totalidad, incluyendo formas, ejercicios de neigong y sus aplicaciones marciales. Estas últimas, como una de las tres patas de un taburete, no se pueden obviar porque resultan un control de calidad perfecto para saber si el movimiento y la estructura son correctas y por lo tanto, su práctica nos garantizará que aporta los efectos saludables deseables.

Pero siendo algo necesario, cuando el objetivo es el taichí para la promoción de la salud, no es lo más importante. Si queremos practicar tai chí chuan como arte marcial, tendremos que incluir en nuestro entrenamiento preparación física y llevar los ejercicios de empuje de manos y aplicaciones a situaciones de combate con más o menos grados de libertad. Si el objetivo es el taichí de salud, estos conceptos se deberán practicar en un contexto lúdico y adaptado a las condiciones físicas, capacidades y objetivos de los practicantes.

Teniendo esto en cuenta, en mi opinión, tendríamos dos líneas de trabajo perfectamente válidas y aunque ambas tienen los mismos contenidos, difieren en intensidad y proporción.

  • Por un lado tendríamos el tai chi chuan estricto, un trabajo completo con un entrenamiento enfocado a su practicidad en un marco de defensa personal con las características concretas de esta disciplina. Para ello incluye neigong, trabajo de formas y ejercicios reglados de empuje de manos y aplicaciones, no como fin último, sino como herramientas para alcanzar la destreza en combate.
  • Y por otro tendríamos el taichí de salud, que incluye los mismos elementos, pero en este caso las aplicaciones y los ejercicios de empuje de manos son las herramientas para mejorar el trabajo de formas y neigong, que son en definitiva el objetivo fundamental de la práctica.

El taichí de salud es al tai chi chuan el equivalente al boxeo sin contacto para el boxeo. En el boxeo sin contacto se aprenden las mismas técnicas que en el boxeo, se hace la misma preparación física, se golpea al saco para aprender a alinearse bien con el golpe y se realizan ejercicios reglados con compañeros para entender conceptos de distancia, pero no se trabaja la incertidumbre de estar con un oponente. Puedes aprender a dar un primer buen golpe, pero no que pasa cuando las cosas se desmadran.

Por tanto, el taichí para la salud es una disciplina basada en un arte marcial, pero no un arte marcial en sí misma. Esto no significa que se le reste valor. Un trabajo bien hecho en taichí para la salud nos preparar para un trabajo marcial. y además a la gran mayoría de la gente que se acerca al taichí no le interesa el entrenamiento específico para defenderse en una pelea sino que buscan los aspectos saludables de su práctica y no deberíamos privarles de la oportunidad de conseguirlos. Con un buen programa y las herramientas pedagógicas adecuadas, llegarán incluso a disfrutar del trabajo de parejas aunque no estuviera en su punto de mira en un primer momento. Pero deben ser conscientes de que esta parte del entrenamiento no es más que un laboratorio donde se puede probar y entender las bases de la disciplina y el entrenamiento de las formas.

Puedo disfrutar de tocar la guitarra aprendiendo cuatro acordes y practicando unas canciones, pero eso no me convierte en músico, de la misma manera que aprender solo cuatro formas no me convierte en practicante de taichí. Ahora bien, para ser músico tampoco me hace falta completar unos estudios de conservatorio, pero tengo que tener unas nociones de armonía, habilidad para poder improvisar y sobre todo, ser capaz de tener una jam session con otros músicos.

La práctica del taichí de salud no debiera estar menospreciada por los practicantes más conservadores de la disciplina, pero tampoco debe estar tan descafeinada que olvide alguno de los aspectos fundamentales que hacen que el taichí nos regale todos sus beneficios. Si en tus objetivos no está entrar en los aspectos del combate, no pasa nada, pero no olvides que todas las patas del taburete hacen que éste se mantenga de pie. Con el Instituto Movimiento y Salud puedes hacer una formación completa adaptada a tus capacidades y objetivos.

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