De las manos sensibles al empuje de manos

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En la actualidad la experiencia del empuje de manos es una asignatura pendiente para una gran cantidad de practicantes de taijiquan y entre los que lo practican, generalmente la experiencia está limitada a realizar unos ejercicios simples y a pasar a continuación a realizar empuje libre, sin un método determinado.

Las bases de cualquier kung fu se basan en prolongar el entrenamiento de los primeros pasos durante mucho tiempo para que cuando sea necesario aproximarnos a un oponente, uno busque los atajos inconscientemente. Entrenar con una mano hasta alcanzar la habilidad con ambas manos. Aprender a conectar antes de querer recibir y sólo neutralizar si se ha recibido correctamente. Al final uno será capaz de hacer esto sin ningún pensamiento. Pero si uno empieza directamente con el método de Cuatro Manos (Sizheng Tuishou), o peor incluso, si sólo hace un par de métodos a una mano y luego pasa a jugar libre, será incapaz de trabajar de manera clara. Uno debe conocer y entender estos procesos de entrenamiento de empuje de manos.

Al igual que para aprender a tocar el piano habrá que mirar primero como sentarse ante él y como colocar las manos, a continuación empezar a tocar escalas para ejercitar los dedos, aprender diferentes piezas con un nivel de dificultad creciente y finalmente aprender a componer, en el tuishou seguiremos un proceso similar.

En primer lugar se debe estudiar el paso para crear una estructura correcta que nos permita trabajar de manera adecuada. La anchura, la longitud, la orientación de la cadera en función donde se encuentre el peso, la independencia de la cintura de la cadera, son todo requisitos imprescindibles que se deben de tener en cuenta para desarrollar una estructura correcta. Una vez entendido esto, antes de empezar a pensar si quiera en el empuje, hay que entrenar la manera de conectar. Esto es el estudio de Jue Shou, manos sensibles. Aquí todavía no tenemos un oponente que introduce un empuje en el sistema. El objetivo es entender y ser capaces de utilizar la energía de adherir-pegar (Zhan Nian Jin) mediante la práctica de Descansar y Soportar para crear el punto de conexión y dominar Rotar, Pivotar, Transferir e Intercambiar para manipularlo. Con este estudio aprenderemos a estar conectados.

Una vez entendida la estructura y siendo capaces de mantener el punto de conexión, ya se puede introducir el empuje, entrando de lleno en el territorio del Tui Shou, Empuje de manos. Lo primero, además de cómo empujar es aprender como recibir y una vez recibido, como neutralizar. Mediante los 8 métodos de disco (Ba Pan Jia Zi Dingbu) podemos estudiarlo detenidamente con una y dos manos en diferentes contextos. Este estudio tradicional es sin duda la base que nos permitirá entender y alcanzar una mayor profundidad en todo el trabajo posterior y es desafortunadamente un gran olvidado en el entrenamiento debido a que como el tocar escalas en el piano, puede resultar una actividad en ocasiones tediosa y poco gratificante a corto plazo. Sin embargo, todo el tiempo invertido en esta fase del aprendizaje, será tiempo ganado en un futuro. Los métodos de disco se componen de los siguientes ejercicios:

  1. Una mano, método de empuje de manos de “Empujar y Neutralizar”
  2. Dos manos, Método de empuje de manos de “Pegar y Adherir en el círculo horizontal”
  3. Dos manos, Método de empuje de manos de “Empujar y Desviar”
  4. Dos manos, Método de empuje de manos de “Desviar individual y neutralizar”
  5. Dos manos, Método de empuje de manos de “Empujar descentrado y Neutralizar”
  6. Dos manos, Método de empuje de manos de “Desviar y Presionar”
  7. Dos manos, Método de empuje de manos de “Plegar y Llenar”
  8. Una mano, Método de empuje de manos de “Círculo vertical” También conocido como el mono contra la serpiente o la mano del cuchillo contra la mano de la lanza.

Ya con una base muy sólida podremos adentrarnos finalmente en el estudio de las Cuatro Energías Cuadradas y las Cuatro Diagonales mediante los ejercicios clásicos de Cuatro Manos (Sizheng Tuishou) y Dalu.

Por último, o en paralelo a esta última fase, estudiaremos los diferentes métodos de dar pasos, seguido (3×3), cubierto (3×2) y circular, analizando como interacciona todo el currículum para dar pie en este momento al empuje de manos libre.

El entrenamiento del Taijiquan como arte marcial, además incluye la aplicación de técnicas específicas como son golpear, patear, proyectar, luxar etc. Si hablamos estrictamente, éstas quedan fuera del contexto del empuje de manos como método de estudio, pero eventualmente pueden ser integradas como método de entrenamiento marcial con el trabajo arriba descrito. Aunque es muy difícil fusionar las mencionadas técnicas con el trabajo de empuje de manos, debemos mantener en cuenta que si nos aproximáramos desde otra perspectiva, aunque lleguemos a ser muy diestros en ciertas técnicas y realmente desarrollásemos habilidades marciales, sería sin embargo casi imposible lograr una verdadera habilidad en el Taijiquan.

Para dar el siguiente paso y trabajar el combate, el currículum tradicional nos ofrece una nueva herramienta que son las formas de parejas. En ellas se pone en práctica todo lo aprendido mediante el estudio del empuje de manos y las técnicas concretas aprendidas en las formas individuales permitiendo al practicante estudiarlo todo junto en un contexto controlado. Una vez dominada la forma, el siguiente estudio sería poder realizar de manera libre la forma de parejas sin seguir necesariamente la secuencia establecida, es decir, cuando el contexto lo permite, cambiarse a otra parte de la forma o al otro lado, haciendo que el compañero deba poner en juego sus habilidades para poder hacer la neutralización y el ataque correspondiente a ese nuevo fragmento. Se van introduciendo grados de libertad en el trabajo poco a poco de manera que el estudiante tenga recursos para las nuevas situaciones y vaya desarrollando cada vez más la habilidad de poder estar preparado para manejar cualquier cosa que el compañero introduzca en el combate, siendo a su vez creativo a la hora de responder. Es decir, volviendo a la analogía del piano, el estudiante, ya estaría en la fase de componer.

Un buen método de trabajo, un método tradicional está diseñado para guiar al estudiante a través de diversas experiencias que le permitirá alcanzar las destrezas necesarias. El camino de la excelencia no tiene ningún atajo y la comprensión completa no se puede lograr hasta que se finaliza el entrenamiento. En definitiva, hay que dedicar tiempo y esfuerzo a trabajar una buena base para conseguir finalmente que la suma sea superior a las partes.

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