Crónica del curso de los Métodos de Disco

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Hace unas horas que hemos terminado el primero de los seminarios de este curso de especialización en taichi del estilo Yang. Este año empezamos el trimestre centrados en los ejercicios que componen el currículum del empuje de manos. Después de una introducción al jue shou, manos sensibles, viendo como crear y mantener la conexión a través de una estructura adecuada, empezamos de lleno con el grueso del material que teníamos para el fin de semana con los 8 Métodos de Disco. Estos ejercicios en apariencia sencillos esconden una riqueza técnica y una cantidad de detalles que hacen que si se quiere estudiar en profundidad, todos acaben sufriendo ciertos momentos de frustración. Es fácil querer tomar atajos y muy grande la tentación de obviar detalles para no sentir momentos de incompetencia, pero sólo con perseverancia y gran atención se puede sacar partido a lo que estos ejercicios nos enseñan.

Siempre que he impartido este seminario he salido con la sensación de que son los contenidos más complicados de entender correctamente para los alumnos. Es muy fácil quedarse con un conocimiento superficial del ejercicio y quedarse con una sensación de “ya me lo se” y siempre me acuerdo del texto sobre la “Práctica del taijiquan” de Yang Chengfu en el que nos recuerda que “para aspirar a la maestría se debe pasar por una serie de estadios con una duración apropiada de tiempo (…) Uno puede discutir y analizar durante todo el día, contemplar durante años y todavía, seguir falto del gong fu necesario para superar a un adversario”. Los métodos de disco son ejercicios muy simples, pero nada sencillos de realizar de forma clara y con destreza. Y a pesar de esta falta de sencillez, todos los asistentes han estado ahí centrados durante horas, practicando sin descanso hasta el hastío y el agotamiento sin perder las ganas de querer dominarles.  Hemos establecido las bases, ahora sólo queda como siempre practicar, practicar y practicar, que es la única manera de alcanzar la maestría.

El 24 y 25 de noviembre seguiremos profundizando con el Sizheng Tuishou – El estudio de las energías cuadradas, así que si te has perdido esta oportunidad, pero quieres engancharte, no dudes en apuntarte.

 

 

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